1914 Gertie
Antes que Mickey Mouse, Bugs Bunny y tantos otros, fue Gertie, el diplodocus bailarín. No es el primer dibujo animado de la historia, pero sí el primero que gozó de gran popularidad, por ser un personaje dotado de personalidad propia, y que introdujo técnicas aún usadas hoy en día en el arte de la animación, como el keyframe o fotograma clave. Este cortometraje de 1914, concebido inicialmente como parte de un espectáculo de variedades por su creador, el caricaturista Winsor McCay (quien le "daba instrucciones" al dinosaurio en vivo ante el público, como si se tratara de un animal amaestrado) no tardó en dar el salto a las salas de cine, convirtiéndose así en un clásico del género.
1925 El mundo perdido
En 1925, El Mundo perdido, la adaptación cinematográfica de una novela de Arthur Conan Doyle, publicada trece años antes, que plantea la existencia de una tierra incógnita habitada por especies prehistóricas salvadas de la extinción y ubicada en algún lugar remoto de Sudamérica, presenta los dinosaurios más reales e impactantes vistos en la pantalla hasta ese momento; estos marcaron la pauta a seguir en materia de efectos visuales para el siguiente medio siglo. Se utilizó la técnica conocida como stop motion, que consiste en aparentar movimiento de objetos estáticos (principalmente figuras de pocos centímetros de altura) mediante imágenes consecutivas, con leves variaciones entre una y otra.
1933 King Kong
Ocho años después, se utiliza esta misma técnica para dar nuevamente vida a bestias antediluvianas de una tierra remota. Si bien los dinosaurios tenían una presencia importante, le cedían su protagonismo a un gigantesco gorila de 15 metros de altura: King Kong, quien tras ser capturado y llevado a Nueva York para ser exhibido como fenómeno de circo, escapa, para ser finalmente abatido en lo alto del entonces recientemente inaugurado Empire State, una de las míticas escenas en la historia del cine. Es legendaria también, la pelea cuerpo a cuerpo entre el simio y un Tiranosaurio, infinitamente versionada en producciones posteriores, incluyendo el remake dirigido por Peter Jackson en 2005.
1940 Fantasía
Disney le dio un giro polémico y audaz a la Consagración de Stravinsky en su película Fantasía de 1940, al usar esta composición en un extenso segmento de 22 minutos que narraba la historia antigua de la Tierra, desde la formación de ésta hasta la extinción de los dinosaurios. Los últimos 10 minutos están dedicados íntegramente a estos y recogen la célebre pelea entre un Tiranosaurio y un Estegosaurio. Stravinsky no estuvo contento con el resultado y lo calificó de "execrable" e "imbecilidad", no obstante, la secuencia perdura como una de las mejor elaboradas por Disney.
1954 Godzilla
El “Kaiju Eiga” es un género japonés constituido por películas, dirigidas a los espectadores más jóvenes, que versan sobre las distintas apariciones de monstruos gigantes, muchos con un origen prehistórico, aunque pueden estar generadas por otros factores (tanto de origen terrestre como extraterrestre). Dentro de este género debemos situar al célebre dinosaurio mutante Godzilla (1954), que inicia una larga saga de destrucción, y aparecen masas de gente aterrorizadas por la irrupción de un dinosaurio en un contexto urbano.
1955 Viaje a la prehistoria
El debut cinematográfico del genio checo de la animación Karel Zeman, Viaje a la prehistoria, de 1955 es una interesante pieza poco conocida. Su trama gira en torno a cuatro jóvenes que se adentran en un pasadizo subterráneo y navegan en un "río del tiempo" en el que retroceden en la historia antigua de la Tierra. A lo largo de su travesía se encuentran con un sinfín de criaturas prehistóricas (mamíferos, dinosaurios e invertebrados) recreadas con la técnica de stop motion. La cinta destaca por su rigurosidad científica y su tono semidocumental, inusual en la época y claro antecesor de los documentales actuales.
Años 60
En los años 60 encontramos distintas aportaciones al tratamiento de este tema en el cine mediante relatos fantásticos ambientados en la prehistoria; se utiliza la técnica de stop motion. Es el caso de Hace un millón de años, cinta de 1966 realizada por la productora inglesa Hammer y que ha pasado a la historia, más que por los mencionados saurios o por su cuestionable argumento, por el sensual bikini de piel que usa su protagonista Raquel Welch, símbolo erótico de los 60. También Cuando los dinosaurios dominaban la Tierra (1970), otra producción de la Hammer, secuela de la anterior se convirtió en todo un éxito de público pese a plantear un delirante argumento, que combinaba explosivas mujeres cavernícolas, embutidas en escuetos bikinis de piel, con una pléyade de dinosaurios, alguno de los cuales era incluso domesticado al son de una flauta.
1969 El valle del Gwangi
El valle de Gwangi de 1969 es otro ejemplo de relato fantástico con dinosaurios, que propone una peculiar mezcla de western con film de aventuras. Muestra un paraje cerrado habitado por dinosaurios y demás reptiles prehistóricos, entre los que destaca un Tiranosaurio que, tras ser capturado y llevado a la ciudad, escapa y desata el terror, hasta que finalmente sus captores lo queman vivo dentro de una iglesia, una escena que fue rodada en el interior de la catedral de Cuenca.
Años 80
En los años 80 el cine de animación recupera a los dinosaurios con En busca del valle encantado, producida por Steven Spielberg y George Lucas, en 1988. Una película de animación que relata la travesía del bebé Apatosaurio Piecito y sus amigos para llegar a un idealizado y fértil "Gran Valle", no sin sufrir el acoso de Diente Agudo, un Tiranosaurio. Otro gran éxito de público que dio origen a una franquicia compuesta, hasta la fecha, por 13 secuelas y una serie de televisión.
1993 Jurassic Park
Tras los dibujos animados y el stop motion, vino Steven Spielberg con Jurassic Park, en 1993, una película que supuso una revolución total en el tratamiento de los dinosaurios en el cine, al recrearlos haciendo uso del CGI (efectos generados por computadora), una tecnología con la que apenas se empezaba a experimentar en los tempranos 90. Asimismo, se preocupaba por cierto rigor científico al plantear la idea de resucitar a los extintos reptiles mediante sangre contenida en mosquitos fosilizados, tesis rechazada, sin embargo, por la mayoría de los paleontólogos actuales. Un auténtico fenómeno cultural a nivel global que dio origen a dos secuelas (The Lost World: Jurassic Park en 1997 y Jurassic Park III en 2001) y a un reboot, Jurassic World, recientemente en cartelera.
Últimas películas sobre dinosaurios
Tras el éxito de Jurassic Park son muchas las películas de acción o animación que tratan el tema, destacaremos tres: Dinosaurio del año 2000, la historia de un Iguanodonte en una hipotética lluvia de meteoritos, una cinta que hace guiños a la ciencia, al reflejar el poder de adaptación de los dinosaurios además de recoger una de las posibles teorías de la extinción de éstos; Caminando entre dinosaurios (2013) que relata el momento de la migración hacia el sur de un grupo de dinosaurios en busca de tierras más cálidas y abundantes fuentes de alimento. Y la última cinta del tándem Disney-Pixar, Un gran dinosaurio (2015) especula con la posibilidad de que los dinosaurios no se hubieran extinguido hace 65 millones de años, y cuenta la historia de Arlo, un joven Apatosaurio que entabla relación con Spot, un niño cavernícola.