Panel: La guerra de los huesos.

La guerra de los huesos.


Además de los huesos y dientes, se extrae información sobre los dinosaurios a partir de otros restos como las huellas. La rama de la paleontología que estudia las huellas se llama icnología.

En 1835 se encontraron las primeras huellas de dinosaurio en Estados Unidos. Como no se conocían aún estos animales se pensó que eran restos de aves extintas. En 1937, R.T. Bird excavó en el lecho del río Paluxi, en Texas, unas huellas de un braquiosáurido herbívoro, perseguido por un carnívoro parecido al allosaurio.

En 1868, dos grandes paleontólogos americanos, Edward Drinker Cope (1840-1897) y Othinel Charles Marsh (1831-1899) exploraron juntos las remotas tierras del Far West. Poco después, se desató entre ambos generales una lucha, que se convirtió en la mayor competición de la historia en la búsqueda de dinosaurios, en pleno territorio sioux.

La avalancha de expediciones, fruto de la rivalidad entre ambos, permitió descubrir 130 nuevas especies de dinosaurios, algunas de las cuales son ahora muy familiares para los paleontólogos y hasta para los niños: Diplodocus, Allosaurus, Stegosaurus...

Estados Unidos desplazó a Europa como paraíso en la búsqueda de dinosaurios, y se extendió por todo el país una dinomanía que hoy, todavía, perdura.