ISIDRO GIL GAVILONDO (Azcoitia, 1842-Burgos, 1917) fue uno de los principales protagonistas de la sociedad de la vieja Caput Castellae en la segunda mitad del siglo XIX y primeras décadas del XX, destacando el papel relevante que jugará en el ámbito artístico de la ciudad castellana, inmersa en un interesante renacimiento cultural.

Las hojas de la vida de Isidro Gil nos hablan de la diversidad de intereses que marcarán sus días, participando en diferentes organismos y sociedades de la población en la que, pese a tener una formación jurídica, no se dedicará a la abogacía como profesión, encaminando sus pasos tanto a la actividad empresarial, como a la administrativa en el Ayuntamiento y a la artística, en calidad de pintor y dibujante, y como profesor.
El Instituto Conde Diego Porcelos, heredero junto con el Instituto Cardenal López de Mendoza del centro de Segunda Enseñanza en que ejerció como profesor, preserva en la actualidad algunos objetos de su legado personal, que nos habla de otro de sus múltiples intereses personales, el ejercicio de la fotografía, que también interesaría a otros personajes de la época como Juan Antonio Cortés y Alfonso Vadillo.